(VENTAJAS DEL INVIERNO)

Ya me reconcilié (bueno... un poco, tampoco la exageración!)con la sopa.  Ahora me tocaba amigarme con el invierno.  No anduve por aquí en estos días porque me los pasé pensando:  "a ver, a ver... qué puede tener el invierno de bueno...?" (porque POR ALGO habrá gente a la que le guste, que como dicen: "pa´gusto los colores", no?); "algo tiene que haber..., algo..." y resulta que éstas son algunas cosas que  (no sin poco esfuerzo) encontré:

-Puedo hacer "cucharita" (abrazarme) en la cama con mi esposo (en verano es como dormir al lado del horno!, ayyy!!) hasta que se me calienten las rodillas, los pies, las manos y ... (bueno... otras "zonas geográficas" que no vienen al caso detallar aquí).

-Hablando de horno: puedo hacer todo tipo de comidas en el "susodicho artefacto" sin que "nadie" (o sea el esposo "caluroso") se queje de que LA CASA ES UN HORNO (valga la redundancia)!!!.

-Tengo la excusa perfecta para hacer "vagancia" en la cama:  "y... es que hace frío!, por eso me quedé un ratito más!". Y, después, no pierdo tiempo durmiendo la siesta (en verano es un "arte obligado": delante del ventilador, que el calor y la humedad son "aplastantes" acá) porque si lo hago me levanto envuelta en la manta de la cama, con más frío que antes!!.

-Tengo la esperanza de poder ver nevar otra vez.  Por qué no?  Sí, nuestro clima es húmedo porque vivimos cerca del río..., pero hace dos años se dieron las condiciones exactas para que cayera nieve (bueno... sí, hubo que esperar UN POCO para que se repitiera el fenómeno: casi 90 años!!!, pero la esperanza es lo último que se pierde, no?).

-Puedo tomar café con leche, capuccino, mate calentito, té verde... en cualquier momento del día sin "sudar como testigo falso", jejeje.

-Puedo (no debería pero...) COMER MÁS VARIEDAD de comidas (y sí... también DE MÁS!): guisos, puchero, hidratos de carbono (lo más rico!, jejeje).  Total, si preguntan (que nunca falta algún/a maleducado/a!): "no, no es que esté más gorda: es toooda la ropa que llevo encima!).

-Puedo pasar más tiempo sin la tortura de la depilación, jeje.  Está comprobado que en invierno el crecimiento es más lento, síííí, de verdad! (y no... por si se lo están preguntando: "el sr. horno" no se ha quejado nunca.  Quizás hasta le resulte algo "exótico" y se imagine que está con una MIX francesa, jeje, que ellas -las francesas- sí que respetan "la naturaleza".  No como nosotras que..., en fin...¿no deberíamos tomarlas como ejemplo?, ¿volver a los orígenes? a la época de las cavernas me refiero, en la que seguro "ellas y ellos" no se preocupaban por estos "detallitos"; me "cachendié"!).

-Puedo ahorrar:

Gasto menos en artículos de limpieza (pero che... en qué pensaban?...  En jabón, champú, perfumes, desodorantes, etc,  se gasta lo mismo, si un@ es siempre limpit@, cualquiera sea la época del año!; aunque sí, seguro habrá gente que aprovechará a ahorrar en este rubro... con estos tiempos de crisis que vivimos!). Yo me refería a los de limpieza para el hogar.  Se abre un rato, lo suficiente para ventilar los ambientes, evitando excederse para que no comiencen a formarse "estalactitas" desde el techo; así que, lógicamente, hay menos presencia del elemento que da nombre al planeta en que vivimos...  y además en esta época los gatos y las perras pierden menos pelo, así que se gasta menos en lustramuebles, cera, desodorantes para el piso...

La factura de luz es "más liviana": ni falta hace prender ventiladores o acondicionadores de aire (obviamente: pa´ quééééé!!) que consumen tantos kw.

-Puedo usar botas, pañuelo en el cuello, tapado... (y dármelas de mujer elegante, jejeje).

-Puedo viajar en subte sin sentirme como en un "baño sauna".

-Puedo (podría, si supiera) aprovechar para tejer un pullóver de alguna revista de tejido (sí, sería aconsejable que lo intentara en invierno para no terminar "hecha sopa" en el verano).

-Puedo tener con mi "esposo- horno" una escena MUY romántica frente a la chimenea, con un par de copas y un buen vino... (podría... si tuviera chimenea!).

-Puedo decir mi opinión, dar el presente, parar el colectivo, levantar pesas en un gimnasio (podría si fuera a uno)... en fin, todas esas cosas que se hacen levantando los brazos sin el temor de que alguna "pista axilar" revele que me ha "fallado otra vez el desodorante" (maldita sea!, qué nueva marca me quedará por probar??).

-Puedo disimular el ceño fruncido, andar con las manos en los bolsillos, caminar rápido esquivando la gente (total... es el frío) y hacerme que no vi a alguien a quien no quisiera haberme cruzado ("ayyy, fulanita... es el frío, perdoname... no te vi", jijiji).

-Puedo tener "a upa" a las mascotas de la casa (son una excelente fuente de calefacción natural y además, gratuita!).

-No tengo que usar malla!!! y hacer exhibición de las "manijas" o "michelín" que me acompaña desde hace algunos años (hasta le festejo cumpleaños y todo! SNIF!).  Lo que me recuerda: ¿quién me habrá mandado a mí a encontrar en el "feis" a "cierta antigua compañera" de la época escolar que está PER-FEC-TAAA... grrrr!. Ni un pocito, che, parece una  vedette, GRRRR!!!! (deberían prohibir poner esas fotos posando en la playa que invitan a la envidia -y no de la "sana" precisamente- y que pueden llevar a un ama de casa común como la que escribe  A REPLANTEARSE TODA SU VIDA!: "¿en qué fallé?? ¿en quéeee???!!!!").

-Y lo mejor!!: en el invierno no hay bichos: moscas, cucarachas, moscones verdes y me salvo de ser la presa favorita de hordas de mosquitos asesinos que pululan por aquí (es que yo soy tan dulce, jejeje!).

-También puedo recibir y dar abrazos a montones, y bien largos!!! (otra buena fuente de calefacción natural, jeje) y agradecer el solcito cálido que se cuela por el ventanal.

Y puedo..., podría...

"QUIEN BUSCA, ENCUENTRA", dicen.  Así que mejor no sigo buscando más excusas para no odiar al invierno porque... mirá si hasta me termina gustando?!!! Entonces no podría quejarme del frío y... ¿QUÉ TEMA HUBIERA ELEGIDO HOY PARA ESCRIBIR ESTE POST????!!!!