(Para Mar,

con el deseo de que en tu horizonte el sol pronto vuelva a brillar.)

 

Mar

de azul profundo, de lenguas de sal y  caracolas,

de barcos viajeros, de faros y de orillas,

de puertos que siempre dan la bienvenida.



MAR

que respira y exuda VIDA en cada gota;

(aunque el horizonte se oscurezca

es imposible detener la inmensidad

que la desborda y la contiene).


Mar

que se embravece y lucha en la marea,

y cuando toda su fuerza rompe en olas blancas

descansa por fin al acariciar la arena.

 

(Palabras propias, 13-7-09)