El sábado pasado anduvimos por LA NOCHE DE BUENOS AIRES. Fuimos a ver lo nuevo de Les Luthiers.

Después de salir de nuestra ciudad y ya en la Capital, el último trayecto del viaje (para llegar al Centro) lo hicimos en subte. En una de las estaciones subió una pareja (tendrían unos... ¿50 años?) que comenzó a cantar viejos temas del rock nacional argentino con su guitarra.

Y mientras los escuchaba cantar me preguntaba yo cómo serían sus vidas de trovadores/ hippies del subte. Habrían vivido toda la vida de esto? O las constantes crisis de nuestro país los habrían llevado a sobrevivir de la música, dependiendo de las monedas de la gente? Tendrían siempre un lugar caliente para dormir y comerían todos los días? Serían una pareja o 2 personas que por casualidad un día se encontraron y decidieron compartir su gusto por la música y hacer de ella un medio de vida?...

No lo sé, y seguramente no lo averiguaré jamás. Lo que sí sé es que sus 5 minutos de espectáculo hicieron más ameno ese pedacito del viaje. Lograron sacarnos de la apatía y el ensimismamiento general y quizás por un momento también de nuestros problemas y nos "reunieron" a todos: haciendo palmas, cantando con ellos, recordando otros tiempos, o simplemente escuchándolos.

Uno de esos temas (más precisamente el último que cantaron, y en el que se les unieron muchos, entre ellos mi marido) fue LA MARCHA DE LA BRONCA.
Fíjense el detalle: es de 1970… pero parece escrito HOY!!

MARCHA DE LA BRONCA

Bronca cuando ríen satisfechos
al haber comprado sus derechos,
Bronca cuando se hacen moralistas
y entran a correr a los artistas,
Bronca cuando a plena luz del día
sacan a pasear su hipocresía,
Bronca de la brava, de la mía,
bronca que se puede recitar,
Para los que toman lo que es nuestro
con el guante de disimular,
Para el que maneja los piolines
de la marioneta general.
Para el que ha marcado las barajas
y recibe siempre la mejor.
Con el as de espadas nos domina
y con el de bastos entra a dar y dar y dar.
¡Marcha! Un, dos...
No puedo ver
tanta mentira organizada
sin responder con voz ronca
mi bronca,
mi bronca.
Bronca porque matan con descaro,
pero nunca nada queda claro.
Bronca porque roba el asaltante,
pero también roba el comerciante.
Bronca porque está prohibido todo,
hasta lo que haré de cualquier modo.
Bronca porque no se paga fianza
si nos encarcelan la esperanza.
Los que mandan tienen este mundo
repodrido y dividido en dos.
Culpa de su afán de conquistarse
por la fuerza o por la explotación
.
Bronca, pues entonces, cuando quieren
que me corte el pelo sin razón,
es mejor tener el pelo libre
que la libertad con fijador.
¡Marcha! Un, dos...
No puedo ver
tanta mentira organizada
sin responder con voz ronca
mi bronca,
mi bronca.
Bronca sin fusiles y sin bombas.
Bronca con los dos dedos en Ve.
Bronca que también es esperanza.
Marcha de la bronca y de la fe...

"La marcha de la bronca", Pedro y Pablo/ 1970