Yo: ABRIGATE, Mati.
M: No tengo frío.
Yo: Estás recién levantado (o bañado, según el caso...)
Yo: Ponete un buzo.
M: No tengo frío, ma.
M: Como vos tenés frío, querés que yo me abrigue y yo no tengo frío.
Yo: Después andás resfriado.
M: Pero ahora no tengo frío.
Yo: Por qué serás tan testarudo!
Yo: Andá y ponete un buzo ahora, porque te lo digo yo, que soy tu MADRE!