"El Día de la Tierra, es celebrado mundialmente en esta fecha para subrayar la necesidad de la conservación de los recursos naturales del mundo. Los grupos ecologistas lo utilizan como ocasión para evaluar los problemas medioambientales del planeta: la contaminación del aire, agua y suelos, la destrucción de ecosistemas, los cientos de miles de plantas y especies animales diezmadas, y el agotamiento de recursos no renovables. Se insiste en soluciones que permitan eliminar los efectos negativos de las actividades humanas. Estas soluciones incluyen el reciclado de materiales manufacturados, preservación de recursos naturales como el petróleo y la energía, la prohibición de utilizar productos químicos dañinos, el fin de la destrucción de hábitats fundamentales como los bosques húmedos y la protección de especies amenazadas." http://es.wikipedia.org/wiki/Dia_de_la_Tierra





"La Tierra es nuestro hogar y el hogar de todos los seres vivos. La Tierra misma está viva. Somos partes de un universo en evolución. Somos miembros de una comunidad de vida interdependiente con una magnificente diversidad de formas de vida y culturas. Nos sentimos humildes ante la belleza de la Tierra y compartimos una reverencia por la vida y las fuentes de nuestro ser..." (extracto de: La Carta de la Tierra).

Para leerla completa: http://es.wikisource.org/wiki/La_Carta_de_la_Tierra



Aprovechemos este día para reflexionar sobre cómo tratamos a nuestro planeta, el único hogar que conocemos. La MadreTierra sufre y sus llamados de auxilio (los desastres climáticos que se están sufriendo en tantos rincones del mundo) deberán ser escuchados ya, porque en 10, 50 o 100 años quizás sea
DEMASIADO TARDE.
Recordemos que la Tierra es un bien que no es nuestro sino que estamos pidiendo PRESTADO a nuestros hijos.

Quiero volver a compartir con ustedes este cuento que el 23 de Julio del año pasado publiqué en el blog:

CUANDO PERDEMOS UN BIEN, EMPEZAMOS A QUERERLO

Desde su mirador veía el planeta donde había nacido y añoraba lo que ahora parecía tan lejano... ¿Quién diría que hoy habita en la luna? Situado en una estación espacial, hoy vivía con todo lo que deseaba para sentirse feliz, pero extrañaba la Tierra y sentía nostalgia.
Recordaba el aire fresco de las montañas, el canto de las aves y no podía olvidar el mar y los campos en flor.

Cuando terminaba su jornada subía al mirador de rocas lunares y contemplaba el Planeta Azul escondiéndose en el horizonte.
¿Cuándo podría regresar a la Tierra?
Mientras pensaba en el futuro, pareció escuchar el canto de las aves.
Fue entonces que vio un alto bosque de eucaliptus con pequeños koalas que se abrazaban; un poco más abajo, en el mar, ante el deslumbrante sol, saltaban los delfines con sus hocicos sonrientes...
¿Cuándo tardaría en volver a la Tierra...?

-AWANKANA-
(De su obra: "Aclaración de la Vida")