Sabía que algún día llegaría este día. Y llegó.
En las vacaciones de verano, al verlo "tirado" en el diván, descalzo y con pantalones cortos me asombré de descubrirle sus ENORMES pies (desde cuándo? si la ventaja siempre la había llevado yo con mi Nro 36-37 de zapatos) y sus pelos en las "patas".
Más tarde fue el "bigote".
Ayer otro descubrimiento que me hizo nacer la carcajada: levantó los brazos y debajo de la manga corta de su remera aparecieron: PELOS!!, una selva... (ayyyy, si yo recuerdo su pielcita de bebé, todavía...).
Y ayer también la confirmación, lo que sabía inevitable, lo que alguna vez tenía que ocurrir... Pasé a su lado y de su boca salió esta frase: "mami, estás más chiquita, vos?"... Claro el NENE (13 años ya) está creciendo y PASÓ en altura a su mamá (no es tanto mérito con mis 1,50m... Vamos, que no tiene que "escalar" el Everest, tampoco).
Ayyy... todavía recuerdo la inocencia de la niñez en la frase que dijo alguna vez a su padre: "Papi... me doy cuenta que estoy creciendo porque mi sombra es más grande".
Ayer la confirmación de su crecimiento fue una sonrisa de satisfacción al darle a su madre el título de...BONSAI.