La angustia y la melancolía vienen a dúo en estos días; aprovechan a visitarme e instalarse, cómodas, en los momentos en que estoy sola. Se imaginarán por qué.
Pero hoy encontré este video y consiguió arrancarme una sonora carcajada.
Espero que también ustedes lo disfruten. Pero bajen un poco el volumen de los auriculares. Es que el pajarraco desafina... un poquito...; aunque eso sí... se nota que le pone MUCHO sentimiento.
Disfruten del viernes, y escuchen, escuchen...